Programa de Compliance para empresas

Programas de Compliance Penal

Lo cierto es que sorprendentemente, a día de hoy existen muchísimos profesionales del ámbito jurídico que jamás han oído mencionar los Programas de Compliance,  así que, si eres empresario, consejero, administrador etc., es muy probable que desconozcas su importancia.

Cabe destacar con carácter inicial, la explícita y concluyente decisión del legislador español de impulsar en el mundo empresarial la cultura del Cumplimiento Normativo y de la Ética Empresarial, mediante la aprobación de
diferentes reformas legislativas que exigen a las personas jurídicas, a ir más allá de sus propios objetivos estratégicos de negocio.

¿Qué es un Programa de Compliance Penal? Es un modelo de organización y gestión interna que tiene como fin identificar, prevenir  y gestionar los riesgos penales de la actividad empresarial, asegurando que las políticas, procedimientos y operaciones de las personas jurídicas se adhieran a las leyes y normas mediante el establecimiento de medidas de vigilancia y controles interno.

¿Qué obliga a las empresas a contar con un Programa de Compliance?

La responsabilidad penal de las empresas fue introducida en el año 2010 en nuestro ordenamiento jurídico. Desde entonces, el Código Penal hace responsables penalmente a las empresas, no solo por los delitos cometidos por sus administradores y representantes, sino también por sus empleados, y en general por cualquier persona que esté sometida a la autoridad de las personas físicas antes mencionadas (cadena de suministro de la empresa; proveedores, asesores fiscales, abogados externos…).
Pero es a partir del 1 de julio de 2015, con la última reforma del Código Penal, cuando entra de lleno en el ámbito empresarial la necesidad de desarrollar Programas de Prevención de Delitos, lo cual por otra parte, era ya una práctica habitual en el mundo anglosajón, de ahí que comúnmente estos modelos de gestión sean denominados Programas de “Compliance”.

Son muchas las denominaciones por las que se les conoce (Programas de Cumplimiento, Modelos de Prevención y Control de Delitos, Corporate Compliance, Programas de Compliance Penal), pero lo realmente importante y común a todos ellos es que estos modelos de prevención de delitos permiten eximir de responsabilidad criminal a las personas jurídicas cuando se hayan desarrollado previamente a la comisión de los hechos delitos, y siempre que cuenten con unos determinados presupuestos.

Los Programas de Compliance Penal benefician a las empresas.

Aunque los tipos de Programas y Políticas de Compliance variarán según el tamaño y complejidad de la actividad de cada empresa, todas las organizaciones, grandes y pequeñas, mercantiles o de otro tipo, obtienen importantes beneficios al implantar Programas eficaces de Cumplimiento Normativo que van más allá del más relevante de todos como es la exención de responsabilidad penal antes comentada, siempre y cuando éstos estén bien diseñados, sean debidamente adaptados a las operaciones de la organización y cuenten con un seguimiento activo después de su creación.

Entre las ventajas de los Programas de Compliance Penal podemos destacar las siguientes:

  • Evitan los efectos derivados de las condenas penales: sanciones económicas, suspensión de actividades, clausura de locales, pérdida de licencias, condenas de prisión para directivos y empleados involucrados, etc., así como el devastador efecto reputacional que todas ellas originan.
  • Aportan tranquilidad a los órganos de administración ante la numerosa actividad legislativa.
  • Protegen la imagen y aumentan la transparencia empresarial, mejorando la visibilidad frente a competidores, trasladando a la opinión de clientes, proveedores y partes contratantes el modelo de solidez y buen gobierno corporativo de la empresa.
  • Garantizan el crecimiento a largo plazo de la empresa de una forma más fiable y eficaz.
  • Permiten delegar responsabilidades a expertos que saben cómo actuar en cada momento, mediante una estructura que entienda las normas y vigile sus constantes modificaciones, detectando el riesgo empresarial para evitar los problemas derivados del incumplimiento de las leyes.
  • Aseguran el cumplimiento normativo a nivel interno, por todos los miembros de la empresa.
  • Crean una cultura de convicción y principios éticos de la empresa, como elementos que definen las pautas de actuación empresarial y el impacto que desea tener la compañía en la sociedad.
  • Adaptan a la empresa a las mejores prácticas a nivel internacional: los Programas de Compliance, en especial en materia de riesgo penal, comienzan a exigirse en el entorno privado mercantil para entablar relaciones comerciales con empresas internacionales. Con ellos, tu empresa puede jugar en la “Champions League” de los negocios.
  • Generan un clima de seguridad en el entorno, que alimenta a la inversión, aumentando el crecimiento y las oportunidades de negocio.

En conclusión, la aparición de los nuevos tipos de delitos recogidos en el Código Penal que pueden ser cometidos en el seno de cualquier empresa, requiere que éstas  independientemente de su tamaño, creen una estructura que permita de antemano vigilar y prevenir la comisión de delitos, lo cual depende en gran medida de la integridad de los directivos o administradores que son los que deben mostrar una verdadera cultura de Cumplimiento Normativo y de Ética Empresarial.

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